
Casi se pueden contar con los dedos de una mano los molinos de viento que quedan en Punta Umbría.
Lejos quedan los años en el que al desembarcar en Punta Umbría, los sonidos metálicos de sus engranajes eran de los primeros en escucharse.
La misión de tales molinos era la de extraer agua de los pozos y depositarla en los aljibes o en los depósitos situados en el tejado. Más tarde se utilizaron pequeños motores eléctricos para tal fin.
Esto fué así hasta que se puso el agua corriente y el saneamiento.
El molino de viento de la imagen es auténtico y está situado en la zona conocida como "El Cerrito".